Artist statement
Trabajo en cerámica escultórica explorando formas antropomorfas y zoomorfas que se sitúan entre lo onírico y lo evidente. Mi obra nace de la necesidad de poner cuerpo a tensiones internas que durante años observé en mi entorno cercano: mujeres que sostienen mundos enteros incluso en contextos de coerción silenciosa. Mujeres cuya generación las sumergió en la obediencia, crecieron rodeadas del férreo control de instituciones: la familia, la escuela, la iglesia. Busco visibilizar vínculos que persisten por legado aun cuando su destino es incierto.
Las sueño desde lo erótico, ahí donde lo impaculado muta y lo pulcro se quiebra, se fisura y se vuelve imperfecto. Modelo seres híbridos, pseudo dragones, bestias hábiles y poderosas.
En mis piezas, la fuerza se vuelve materia, gesto y supervivencia. La cerámica convierte lo plástico en sólido, lo dócil en inmutable.
Mi técnica principal es el modelado. Trabajo con pastas cerámicas de baja y alta temperatura, mezcladas con barros locales y óxidos colorantes, porque en esos materiales encuentro una resistencia y una memoria que dialogan con las historias que me atraviesan. Investigo engobes, esmaltes reactivos, cenizas y pastas con carga para generar texturas táctiles, visuales y craquelados que intensifican la sensación de ruptura, ambigüedad y conflicto interior.
Mi proceso comienza registrando escenas mínimas: un gesto, una frase, una palabra, una forma de soportar el peso de la historia. Del anotador paso al boceto y, cuando la obra lo pide, a un análisis técnico profundo para encontrar la materialidad precisa que sostenga esa emoción. En ese recorrido lo procesal no es solo método, es parte del sentido.
Me interesa provocar en el espectador una identificación íntima: reconocer en mis figuras esas zonas donde convivimos con la fortaleza y la fragilidad al mismo tiempo. La cerámica me permite convertir esas heridas (propias o heredadas) en forma, presencia y resistencia.